Tras un injerto capilar, pueden surgir pequeñas costras en las zonas tratadas que desaparecen aproximadamente en 10 días. Es normal experimentar algo de hinchazón e incomodidad inicialmente. Se deben seguir cuidadosamente las instrucciones médicas sobre lavado del cabello y actividades físicas. Los resultados finales suelen apreciarse después de varios meses cuando el cabello trasplantado comienza a crecer normalmente.


